martes, 13 de noviembre de 2012

LA ABSTRACCIÓN EN ESPAÑA Y EL MUSEO DE ARTE ABSTRACTO ESPAÑOL DE CUENCA

El pasado 3 de noviembre visite el Museo de Arte Abstracto de Cuenca. Fue una visita muy agradable y un reencuentro con el cuadro de Antonio Saura "Brigitte Bardot"- Esta obra fue una de las que tuve que comentar en las Oposiciones que me permitieron dedicarme a aquello que aspiraba desde que tenía diez años cuando entre por primera vez en el entonces Instituto Nacional de Enseñanzas Medias  Goya de Zaragoza: profesor de Instituto. La visita me permitió recordar las diferentes abstracciones que se desarrollaron en España a partir de mediados del siglo XX y que conocí por primera vez en las clases del siempre admirado profesor Federico Torralba Soriano. Como comprenderéis no he podido resistirme a publicar una  entrada dedicada al Arte Abstracto en España.




"Brigitte Bardot", de Antonio Saura (1930-1998), 1959. Óleo sobre lienzo. 250 x 200 cms.     
Museo de Arte Abstracto Español. Cuenca.




La abstracción en España desde finales de la década de los años 40 hasta la creación del Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca.


Debido a la situación política de España el arte abstracto tuvo un desarrollo tardío. A finales de la década de los años 50 hacer arte abstracto en España  corriente respecto al arte oficial. Por ello, muchos de los artistas más representativos del arte abstracto español de este momento residirán en el extranjero donde pudieron  desarrollar su obra en libertad.

Casi todos estos artistas, en alguno momento de su carrera artística, pertenecieron a algún grupo artístico.  A continuación os comento de forma abreviada la historia de los más importantes.

El  grupo zaragozano "Pórtico" representa un concepto emblemático por sus características de ruptura, al ser el primer grupo sólido aragonés que desemboca en la abstracción. Su trayectoria se inicia en abril de 1947 y concluye en noviembre de 1950. En junio el Grupo Pórtico expone en la Galería Buchholz de Madrid bajo el título 20 obras del del «Grupo Pórtico» de Zaragoza, en la que exponen solo los tres miembros permanentes del grupo: Fermín Aguayo con once obras, Santiago Lagunas con nueve y Eloy Laguardia con ocho óleos. En este año el grupo ha dado el paso definitivo hacia el informalismo, lo que les caracterizará como la primera vanguardia pictórica de la posguerra española en recorrer el camino hacia la abstracción a partir del influjo de Paul Klee y no del surrealismo. Estos tres artistas que comienzan la abstracción terminan tristemente dispersados. Laguardia a San Sebastián para trabajar, Lagunas en Zaragoza para abandonar la pintura durante excesivo tiempo pero ejerciendo como arquitecto y Aguayo a París desde 1952 para ser, lo de siempre, un pintor. Hay que tener en cuenta a artistas como Vera y Antón González, cercanos a ellos, y que por entonces también se adentraron en la no figuración.

El grupo barcelonés Dau al Set (1948 – 1953) fue creado por el poeta Joan Brossa y el pintor Joan Ponç, a los que se unen Arnau Puig, Tàpies, Tharrats, Cuixart y el escritor Juan Eduardo Cirlot. Se propusieron enlazar con el surrealismo que había quedado interrumpido con la guerra civil y para todos ellos, la figura que servía de ejemplo era Joan Miró. El grupo desempeñó un papel de gran importancia en la entrada de la vanguardia y prepararon el camino al informalismo en España. Antoni Tàpies y Modest Cuixart, que colaboraron en su fundación, partiendo de la ensoñación y el automatismo surrealista llegaron a la abstracción matérica.




GRAN BARROCO, 1959
Modest Cuixart

Marrón y ocre, 1959
Antoni Tàpies



Grande  Équerre (La gran equis) 1962
Antoni Tàpies



 Creu i ratlla, 1974
Antoni Tàpies




El Grupo Altamira se fundó en la localidad santanderina de Santillana del Mar. El movimiento surge en 1948 en torno a la figura del artista alemán Mathias Goeritz acompañado por Pablo Beltrán de Heredia, Ángel Ferrant, Ricardo Gullón y el crítico Santos Torruella. La Primera Semana de Arte de la Escuela de Altamira se celebró en 1949 y en ella artistas de diferentes nacionalidades, historiadores y críticos de arte abordaron temas como el significado del arte contemporáneo y los orígenes del arte no figurativo y reivindicaron las pinturas rupestres paleolíticas como la máxima expresión del arte por su pureza creativa y su tratamiento de la línea y del color. La Segunda Semana, celebrada a comienzos de 1951, contó con la participación de poetas y músicos que contribuyeron a analizar el componente social del arte y a constatar la necesidad de una conexión entre literatura y arte de vanguardia por oposición a la concepción artística vigente en el ámbito académico y apoyada por el Estado. A pesar de su corta existencia, la Escuela de Altamira supuso el movimiento más importante de renovación y coordinación del arte español tras la Guerra Civil.

El grupo LADAC (Los Arqueros del Arte Contemporáneo) siguió la línea iniciada por el grupo Altamira. Su principal impulsor fue Manuel Millares. El estilo pictórico de este pintor canario mostraba diversas tentativas de tipo constructivista y pinturas con influencia aborigen

La formación del Grupo Sílex puso en primera plana la inquietud de los artistas ante el panorama español de esos momentos. Intentan enlazar con los movimientos artísticos que se producen en el exterior. En su caso concreto las claves de la renovación plástica quedan vinculadas al Primitivismo del Arte de la Prehistoria, aspecto que ya adelantaba la Escuela de Altamira. El grupo comenzó a funcionar en 1955 con la participación de Josep Guinovart, Lluís Terricabras, Joan Hernández Pijuán, Carles Planell, Rovira Brull y Alcoi. Organizaron algunas exposiciones conjuntas a pesar de no tener un programa definido. Fue más una actitud común que un conjunto ordenado de reglas, como ocurrió con tantos grupos españoles del momento.

El grupo madrileño El Paso (1957-1960) se fundó en febrero de 1957 en Madrid, siendo el grupo de mayor relevancia en la configuración y definición de la vanguardia española de posguerra. Los integrantes de El Paso, en el momento de la firma del manifiesto y en sus primeras exposiciones como grupo, fueron los pintores Rafael Canogar, Luis Feito, Juana Francés, Manolo Millares, Manuel Rivera, Antonio Suárez, Antonio Saura y el escultor Pablo Serrano. Junto a estos artistas formaron parte del grupo los críticos de arte José Ayllón y Manolo Conde. En el año 1958 se incorporan los artistas Martín Chirino y Manuel Viola. Desde diferenciadas posturas personales, configuraron un lenguaje abstracto, informalista y liberador muy característico de la pintura comprometida en los años cincuenta y sesenta.



Sudario XII, 1959
Antonio Saura



Retrato imaginario de Felipe II, 1967
Antonio Saura



Cocktail Party, 1960
Antonio Saura

CUADRO BLANCO Y NEGRO, 1960
Manuel Viola




CUADRO NÚMERO 2, 1957
Manuel MIllares
CUADRO NÚMERO 102 HOMÚNCULO, 1960
Manuel MIllares


CUADRO NÚMERO 165 HOMÚNCULO, 1961
Manuel MIllares

SARCÓFAGO PARA FELIPE II, 1963
Manuel MIllares



NÚMERO 202, 1960
Luis Feito

1963 NÚMERO 460 A, 1963
Luis Feito

TOLEDO, 1960
Rafael Canogar

BÓVEDA PARA EL HOMBRE, 1962
Pablo Serrano



EL VIENTO, 1966
Martín Chirino




METAMORFOSIS (NOVIEMBRE), 1862
Manuel Rivera

DETALLE DE METAMORFOSIS (NOVIEMBRE),
Manuel Rivera


 ESPEJO DE SOL, 1966
Manuel Rivera





El Grupo Parpalló fue un grupo de artistas formado en Valencia y alrededores de la comunidad en Octubre de 1956. Se fundó para, al igual que otros grupos de postguerra, para conectar la creación artística valenciana con el panorama internacional después de la interrupción causa por la Guerra civil Española. Se disolvió oficialmente en 1961. Fue el primer foco de introducción del informalismo en la Comunidad Valenciana y pronto consiguió una formulación rigurosa dentro de esta tendencia artística, si bien entre 1960 y 1961 el grupo perdió su conexión como resultado de las diferentes trayectorias artísticas de los miembros entre los que cabe señalar: Vicente Aguilera Cerní, crítico de arte y el único que fue miembro desde la fundación del grupo hasta su disolución, Salvador Soria, Manolo Gil, Monjalés, Eusebio Sempere, Amadeo Gabino, Balaguer, y Andreu Alfaro.


LATIDO, 1974
Eusebio Sempere


COLUMNAS 1974
Eusebio Sampere


Será en la década de 1950 cuando se geste un verdadero movimiento creativo de gran importancia internacional que derivaría en la denominada Escuela Vasca de Escultura. Este movimiento, al que podemos llamar generación, se caracteriza por desarrollar una línea claramente abstracta y está integrada por un grupo de escultores con una misma sensibilidad y que, pese a sus diferencias, tienen unas características en común: predominio del lenguaje abstracto, gusto por lo monumental, estrecha relación con la naturaleza y el ser humano, y utilización de materiales como la madera, la piedra o el hierro. Otra característica es la recuperación de las estéticas geométricas europeas.

Este grupo de escultores no fue ajeno a las influencias de las diferentes corrientes artísticas que se han desarrollado a lo largo del siglo XX, y en su original lenguaje realizó una síntesis de los distintos movimientos de vanguardia (constructivismo, abstracción...), aportando una interpretación personal.

Forman parte de ella destacados artistas de la talla de Néstor Basterretxea (1924), José Alberdi (1922), Ricardo Ugarte (1942), Agustín Ibarrola (1930), Remigio Mendiburu (1931-1984), V. Larrea (1934). Pero los dos máximos representantes de este movimiento y los dos escultores que más han influido en sus contemporáneos han sido Jorge Oteiza y Eduardo Chillida.



ESCULTURA NEGRA, 1958
Jorge Oteiza


ABESTI GOGORA IV 1959_1964
Eduardo Chillida








Creación del Museo de Arte Abstracto Español 

Algunos artistas de todos estos grupos se reunirán alrededor del pintor Fernando Zóbel y de los pintores Gustavo Torner y Gerardo Rueda en la creación del Museo de Arte Abstracto Español. Fernando Zóbel, que había nacido en Manila (Filipinas), estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Harvard y, por sus viajes por Estados Unidos, Francia e Italia, conocía perfectamente tanto el expresionismo abstracto americano como el informalismo europeo. Desde 1955 comenzó a viajar por España y se interesó por el trabajo de los artistas que se iniciaban en la abstracción. En 1961 se instaló definitivamente en España e inició su colección de arte abstracto español. Comenzó a buscar la ubicación adecuada para un museo de arte abstracto, y en junio de 1963 su amigo, el artista conquense Gustavo Torner le sugirió el emplazamiento de las Casas Colgadas de Cuenca construidas a finales del siglo XV, propiedad del Ayuntamiento de Cuenca, que las alquiló por un importe simbólico.


JARDÍN SECO, 1969
Fernando Zóbel

Contaron con la colaboración del artista Gerardo Rueda, que pasó a ser conservador de la entidad, copresidida por Zóbel y Torner. El Museo abrió sus puertas al público el 1 de julio de 1966 con una docena de esculturas y un centenar de cuadros que Fernando Zóbel había ido reuniendo con anterioridad, con la intención de realizar una rotación con los fondos del propio Museo. «La selección se ha realizado muchas veces —declaraba su creador— con el consejo y la ayuda del autor; y para evitar el peso de falsos compromisos, el Museo se ha opuesto siempre a recibir regalo de obras».

 MARRÓN GRISÁCEO CHATARRA OXIDADA 1961_1962
Gustavo Torner

SIN TÍTULO, 1967
Gerardo Rueda







En 1978 fue objeto de restauración y ampliación, encargada a los arquitectos Fernando Barja –autor también del proyecto de ampliación del propio museo- y Francisco León Meler. El Museo se reinauguró el 28 de noviembre de este año. En 1980, la Fundación Juan March se hizo cargo de los fondos y su gestión, por donación de Fernando Zóbel, quien también donó más de 3.500 libros especializados. La Fundación Juan March, ha continuado ampliando los fondos.  Desde 1994 tras haber sido objeto de varias ampliaciones y mejoras, el Museo cuenta con una nueva sala para muestras temporales.

El Museo de Arte Abstracto Español, de Cuenca, ha sido galardonado con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (1980), el Premio del Consejo de Europa al Museo Europeo del Año (1981), la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha (1991) y el Premio “Turismo 1997” de Castilla-La Mancha.

La colección permanente del museo abstracto español se compone de un centenar de pinturas y esculturas abstractas de artistas españoles sobre todo de la época de los 50 y 60.  

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Otros artistas representados en el Museo


Pintura número 100, 1962
César Manrique
Detalle






 NÚMERO 183, 1962
Francisco Farreras


Collage Rojo, 1966
Francisco Farreras





 CAUDAL, 1964
Joaquín Rubio Camín


 Mesa y cama de Carlos IV, 1986
Joaquín Camín




INTERVALOS, 1971
José Guerrero



 ESTRUCTURA VERDE Y NEGRA, 1961
Lucio Muñoz

 SITIAL, 1965
Lucio Muñoz





 1962 MATERNIDAD, 1962
Manuel Hernández Mompó




OMPHALO V, 1965-1966
Pablo Palazuelo



Todas las obras que ilustran esta entrada se encuentran en el Museode Arte Abstracto Español de Cuenca. Os recomiendo la visita a la Web del Museo

martes, 6 de noviembre de 2012

San Juan Bautista de Tiziano Vecellio


El Museo del Prado ha presentado esta mañana la obra 'San Juan Bautista', atribuida a Tiziano y restaurada por Clara Quintanilla con el patrocinio de la Fundación Iberdrola. La obra, que se encontraba en un estado lamentable,  fue recuperada durante la elaboración de un catálogo de Tiziano de la Iglesia Nuestra Señora del Carmen de Cantoria (Almería) donde permanecía  desde cuando fue entregado en depósito, en 1886, a la diócesis de Almería. La obra había llegado al Prado en 1872 y había sido catalogada como "anónimo madrileño del siglo XVII".  Tras la restauración, el “San Juan Bautirta” se reveló como un original de TizianoMiguel Falomir Faus, jefe del departamento de Pintura Italiana y Francesa y comisario de la exposición organizada con motivo de la presentación de la obra,  ya en 2003, con motivo de la Exposición que el Prado dedicó a Tiziano, propuso que la obra podía ser una copia de un San Juan Bautista que estaba perdido. En 2007, el Prado comenzó su estudio y comprobó que no se trataba de una copia sino de un original del artista veneciano.  Características técnicas, como la preparación de albayalde con adición de carbonato cálcico, y la similitud del paisaje con los de otras obras de Tiziano de inicios de la década de 1550 ha permitido  realizar una nueva catalogación del cuadro.

“San Juan Bautista" de Tiziano  antes de la restauración.

"San Juan Bautista" de Tiziano  después de la restauración. Óleo sobre lienzo, 195 x 127,5 cm, h. 1555, Madrid, Museo Nacional del Prado.

Se exhibe con otras dos obras del mismo  tema,  procedentes de la Gallerie dell'Accademia de Venecia y del Monasterio de San Lorenzo del Escorial. En esta muestra organizada con motivo de la presentación de la obra restaurada, se pueden observar dos radiografías a tamaño natural de las obras  del Prado y del Escorial. Según Miguel Falomir: "La importancia del nuevo San Juan Bautista no es sin embargo tanto estética (ha sufrido demasiado para ello), como documental".

Miguel Falomir destacó que cada vez que Tiziano hacía una composición religiosa le pedían que hiciera réplicas de la misma. Por ello cuando pintaba un cuadro como este hacia directamente una replica que guardaba a la espera de un encargo. Cuando le realizaban el encargo, el maestro introducía ligeras diferencias para que la copia se convirtiera en un original, motivo por el que no existen dos cuadros de Tiziano que sean iguales. Este proceso queda confirmado en las radiografías que se muestran en la exposición. Gracias a la radiografía podemos observar una composición muy parecida al “San Juan Bautista” de la Academia de Venecia.
San Juan Bautista 
Gallerie dell’Accademia en Venecia.

San Juan Bautista
 El Escorial.

La exposición estará abierta hasta el 10 de febrero de 2013. A continuación la obra se integrará en la colección que el Museo del Prado posee de Tiziano, formada por 38 pinturas.


martes, 9 de octubre de 2012

FRISO DE LAS PANATENEAS DEL PARTENÓN

  

El friso se encuentra sobre la pronaos hexástila tratándose de un elemento peculiar, a modo de friso jónico,  que sustituye a los elementos característicos del friso dórico ( triglifos y  metopas). La presencia de regulas y gotas en el  friso oriental hace pensar que fue una innovación introducida en el proceso de su edificación.


El friso de las Panateneas, bajorrelieve realizado en mármol pentélico,  es la parte mejor conservada de la decoración escultórica del Partenón. Recorre la parte superior del lado externo del muro que delimita la naos del templo.  El friso oeste está en su ubicación original mientras que los otros tres lados están repartidos en diferentes museos. El friso oeste está aún en el Partenón, los otros tres lados se encuentran en su mayor parte en el el Museo de la Acrópolis de Atenas y en el British Museum, formando parte de los denominados Mármoles de Elgin). En el Museo del Louvre se conserva un bello fragmento en el que aparece a las Ergastinas, nobles doncellas atenienses que habían tejido y bordado el nuevo peplos para la estatua de la diosa Atenea.
De los 160 metros, se han perdido 32 metros. Esta parte la conocemos gracias a los dibujos hizo el artista francés Jacques Carrey, discípulo de Charles Le Brun,  en 1674 y que se conservan en la Bibliotheque Nationale de París. Estos dibujos fueron realizados trece años antes del bombardeo veneciano que provocó la desaparición de parte del friso. Sus dibujos de tiza de color rojo y negro nos muestran el estado en el que se encontraban sin hacer ningún intento por completar los detalles que faltaban.

Fue esculpido aproximadamente entre los años 443y 438 a. C.1 muy probablemente bajo la dirección y supervisión de Fidias. En las Vidas Paralelas de Plutarco podemos encontrar las siguientes citas sobre Fidias: 
Todas las dirigía y de todas con Pericles era superintendente Fidias, sin embargo de que las ejecutaban los mejores arquitectos y artistas; porque el Partenón, que era de cien pies, lo edificaron Calícrates e Ictino…
Fidias hizo además la estatua de oro de la diosa, y en la base se lee la inscripción que le designa autor de ella. Tenía sobre sí puede decirse que el cuidado de todo, y como hemos dicho, era el superintendente de todos los demás artistas por la amistad de Pericles, lo cual le atrajo envidia, y también la calumnia de que presentaba por mal término a éste las mujeres libres que concurrían a ver las obras. Tomaron por su cuenta este rumor los autores de comedias, y difamaron a Pericles de incontinencia y disoluto extendiendo sus calumnias hasta la mujer de Menipo, su amigo y subalterno en la milicia, y hasta la granjería de Pirilampo, otro de sus amigos; criaba éste aves, y le achacaban que regalaba pavones a aquellas con quienes Pericles se divertía…
Por estas citas que mencionan a Fidias como supervisor (episkopos)  y autor de la estatua de Atenea Partenos se deduce más que su posible autoría del friso de las Panateneas. Sin duda, el friso fue realizado por diferentes escultores. La variación en las crines de los caballos ha sido objeto de estudio por parte de diferentes expertos para intentar discernir las diferentes personalidades artísticas de los escultores que trabajaron en el friso.


Friso Norte. Portadores de hidras. 
Aquí podemos observar la denominada técnica de los paños mojados

El friso del Partenón representa la cumbre de la escultura clásica del siglo V. Una innovación importante del estilo es el uso de los drapeados como una expresión de movimiento o para sugerir la anatomía humana de la figura. Otra de las características más destacadas es el tratamiento del relieve, realizado intencionadamente aplanado para poder disponer diferentes figuras en un relieve de tan sólo  5,6 cm en los lugares de máxima profundidad.
Grupos de jinetes

El mármol fue extraído del Monte Pentélico y transportado 19 km hasta la acrópolis de Atenas. Se necesitaron 114 bloques de longitud variable con 122 centímetros de alto y 60 de ancho. Una cuestión persistente ha sido si fue esculpida in situ. Fue policromado pero no se conserva color alguno. El fondo seguramente fue azul como el fondo de las estelas funerarias y en el friso del Hefestión. Es posible que las figuras se completaran con diferentes objetos. Los agujeros que se han encontrado en las cabezas de Apolo y Hera nos indican que estos dioses podían portar coronas de bronce dorado.

 "Fidias  mostrando el Friso del Partenón a sus amigos", obra de Lawrence Alma Tadema, 1868


Evidencias arqueológicas hacen pensar que el relieve fue realizado in situ una vez colocados los grandes bloques de mármol que había sido extraído del Monte Pentélico y transportado 19 km hasta la acrópolis de Atenas.


Friso este Ergastinas. Museo del Louvre


El friso representa la procesión de las Grandes Panateneas, que tenía lugar cada cuatro años en honor de la diosa Atenea. La lectura del friso se iniciaba en el lado occidental donde se describen los preparativos para la ceremonia del último día. La procesión se bifurca en dos direcciones, una por los lados oeste y norte y otra por el lado sur, para confluir ambas en el friso oriental donde se representa la culminación de la ceremonia, momento en el que las doncellas entregaban, en presencia de los Dioses, el peplos que habían tejido.
La narración del friso comienza en la esquina sur-oeste. El primer tercio del friso occidental muestra los momentos previos a la procesión: un oficial vistiéndose seguido de varios hombres preparando los caballo ocupado en el dokimasia ( la prueba o alistamiento de los caballeros (hippeis), entre otros personajes. Las siguientes figuras son todas de jinetes y ocupan casi la mitad del friso occidental.
Después de los jinetes se disponen 11 carros  con un auriga y un soldado armado con un casco y escudo. A veces se les representa desmontando, por ello se cree que se trataba de apóbatas que en una carrera ceremonial saltaban en lo más veloz de la carrera, corrían y volvían a subir al carro. Por delante de ellos, ya en la mitad del lado norte, se inicia el cortejo a pie, señal de proximidad al lugar sagrado. Se disponen 16 figuras que representan a los ancianos de Atenas con el cabello trenzado, atributo de edad distinguida en el arte clásico. Cuatro de estas figuras levantan su mano derecha en un gesto de puño cerrado que sugiere una postura relacionada con los ancianos portadores de ramas de olivo (losthallophoroi), pero no tienen agujeros donde insertar la rama. Les siguen músicos (cuatro tocadores de khitara o gran lira y cuatro de aulos o flauta doble); portadores de hidrias (hydriaforoi); conductores de diez vacas que serán sacrificadas.
El lado sur es el otro flanco de la procesión y repite, por tanto, los mismos grupos con algunas pequeñas diferencias (10 carros, 18 ancianos, 4 vacas y 4 ovejas).
En el friso occidental y en el friso sur se observan dos figuras con vestimentas tracias (gorra de piel, capa y botas altas) que según Charles Martin Robertson, autor de The Parthenon Frieze. (New York: Oxford University Press, 1975 ), son hipparcos u oficiales de la caballería griega que comandaba una hiparquía, formada por 500 jinetes.
En el lado este desembocan las dos ramas del desfile procesional. En el friso oriental encontramos las primeras mujeres celebrantes que llevan instrumentos el sacrificio, incluyendo los phialai ([jarras), oinochoai (jarras de vino),  thymiaterion (quemador de incienso), las canéfora o portadoras de canastos coronados de flores y de mirto que marchaban a la cabeza de la procesión sagrada. Hay una serie de figuras que, al disponerse cerca de los dioses, tienen que ser personajes importantes.  Así, si englobamos a 10 figuras (6 de la izquierda y 4 de la derecha) que pueden ser los 10 héroes epónimos que dieron su nombre a las diez tribus. Pero, si sólo tenemos en cuenta a 9 podrían ser los arcontes de la polis. También podría tratarse de oficiales athlothetai que dirigían la procesión. No hay suficientes datos iconográficos para establecer a quien representan en realidad.
Los doce dioses sentados son los Olímpicos. Se les representa un tercio más altos que cualquier otra figura del friso y están colocados en dos grupos de seis sobre taburetes sin respaldo diphroi  con la excepción de Zeus que aparece entronizado. En el grupo de la izquierda aparecen Mercurio, el dios mensajero; Dioniso, que vuelve la cabeza para observar la procesión que se acerca: Deméter, que lleva una mano a su cabeza en expresión de dolor por el secuestro de su hija Perséfone por parte de Hades; Ares, que apoya una mano en su pierna mientras la otra descansa en el taburete; Iris, la mensajera de los dioses, que toca su pelo; Hera, la protectora del matrimonio, y Zeus, sentado en su trono. En el grupo de la derecha podemos observar a Atenea, la diosa en cuyo honor se realiza el desfile; Hefesto, que vuelve su cabeza hacia Atenea; Poseidón, que toca el hombro de Apolo;  Artemisa, la diosa de la caza, y Venus con su hijo Eros. Todos ellos se encuentran de espaldas a la escena de la ofrenda del peplo a Atenea.
Se completa el friso con cinco figuras (tres niños y dos adultos). Los dos niños de la izquierda son posiblemente niñas y llevan objetos sobre sus cabezas  mientras que el chico  ayuda a un adulto a doblar una pieza de tela que representa al peplos ofrecido a la diosa. Esta figura podría tratarse del arconte Basileo,


FRISO OCCIDENTAL 
(Documento realizado por el autor a partir de las imágenes de la web del Ministerio de Cultura de Grecia)


FRISO SEPTENTRIONAL
(Documento realizado por el autor a partir de las imágenes de la web del Ministerio de Cultura de Grecia)




FRISO MERIDIONAL
(Documento realizado por el autor a partir de las imágenes de la web del Ministerio de Cultura de Grecia)



FRISO ORIENTAL
(Documento realizado por el autor a partir de las imágenes de la web del Ministerio de Cultura de Grecia)




TEORÍAS SOBRE EL TEMA DEL FRISO DEL PARTENÓN
Ciríaco de Ancona en el siglo XV interpretó las escenas del friso como las «victorias de Atenas en los tiempos de Pericles». La interpretación de estas escenas, como la representación de  la procesión de las Grandes Panateneas desde Eleusis hasta Atenas,  es la hipótesis generalmente aceptada desde que fue planteada en 1787 por James Stuart y Nicholas Revett en The Antiquities of Athens. No obstante, pretender que se trata de una escena genérica de la fiesta religiosa es problemática porque no encontramos esculturas en un templo que represente un acontecimiento en el que participan simples mortales. Por ello, recientemente se ha elaborado una hipótesis alternativa: el friso representa el mito fundador de la ciudad de Atenas en lugar de la fiesta.
Por otra parte, aunque se trata de la teoría más aceptada,  el reconocimiento en estas figuras de la fiesta de Atenea está cargada de problemas. En el friso faltan una serie de personajes que tenían un papel importante en la fiesta de las Panateneas, como los hoplitas, los aliados de la Liga de Delos, los skiaforoi o portadores de sombrillas, las hydraiforoi femeninas (sólo hay portadores de hidrias masculinos), thetes, esclavos, metecos, el barco panatenaico y algunos sugerirían las canéforas.
Chrysoula Kardara, ha aventurado que el relieve nos muestra la primera procesión de las Panateneas instituida bajo el mítico rey Cécrope. Esto ciertamente explicaría la ausencia de los aliados y del barco pues estos son posteriores a la práctica original del rito de sacrificio. Esta autora señala el E35 como el futuro rey Erictonio presentando el primer peplos a su predecesor Cécrope, iconográficamente similar a la representación del chico en un kílix fragmentario de los años 450 a. C.(Acropolis 396). Una interpretación reciente, más radical, de Joan Breton Connelly, identifica la escena central en el friso oriental (por lo tanto encima de la puerta de la cella y centro focal de la procesión) no como la entrega del peplos de Atenea por las arréforas, sino la donación de la vestimenta sacrificial por la hija del rey Erecteo en preparación para el sacrificio de su vida. Una interpretación sugerida por el texto de los restos de papiro fragmentarios del Erecteo de Eurípides, donde su vida es exigida para salvar la ciudad de Eumolpo y los eleusinos. Así los dioses le vuelven la espalda para evitar la contaminación de la visión de su muerte.
En relación con el barco panatenaico,  es necesario anotar que John Mansfield, en su tesis doctoral The Robe of Athena and the Panathenaic Peplos, presentada en la Universidad de California en Berkeley en 1985 ha sugerido que hubo dos peploi. Uno de tamaño natural que se realizaba cada año en la forma tradicional por las mujeres tejedoras ( ergastinai ) para la estatua de Atenea Folias y otro de tamaño colosal que se realizaba cada cuatro años por los tejedores profesionales (hombres) como regalo a Atenea Parthenos. Este colosal peplo era llevado en la procesión en el mástil de un barco carro hasta llegar a la parte inferior de la Acrópolis. Esta prenda enorme habría requerido un considerable número de hombres para sacarlo del mástil de la nave-carro y llevarlo hasta el Partenón. Este peplo, seguramente, no se colocaba en la estatua colosal de Atenea en el Partenón, sino que se colgaría en  el templo.

El historiador del arte John Boardman ha sugerido que la caballería representa la heroización de los marathonomachoi, los  hoplitas que cayeron en Maratón en 490, y que por lo tanto estos jinetes serían los atenienses que intervinieron en las últimas Grandes Panateneas anteriores a la guerra. Estas teoría se basa en el hecho de que el número de jinetes, los pasajeros de los carros (pero no los conductores), mozos de cuadra y mariscales vienen a ser el mismo número que los que Heródoto da para los atenienses muertos: 192.



En la página Web del Ministerio de Cultura de Grecia encontraréis la la descripción de los frisos del Partenón.
La web se puede consultar en griego y en inglés.




lunes, 10 de septiembre de 2012

50 ANIVERSARIO DE LATAS DE SOPA CAMPBELL DE ANDY WARHOL



Andy Warhol, Firehouse Sudio, 1962 © Alfred Statler

 El estadounidense Andy Warhol es uno de los artistas más conocidos del siglo XX. Sus obras, realizadas dentro del movimiento del Pop Art que surgió a mediados de la centuria pasada, forman parte en la actualidad de nuestro imaginario colectivo. Uno de sus iconos, Campbell's Soup Cans (Latas de sopa Campbell),  cumple su 50 aniversario. La obra, realizada en 1962, está formada por treinta y dos lienzos de 50,8 cm de alto por 40,6 cm de ancho (20 x 16 pulgadas) en los que representa cada una de las variedades de sopa enlatada  que Campbell Soup Company comercializaba en aquel momento.  El término Latas de sopa Campbell también se utiliza para designar a los dibujos y pinturas que Warhol realizó posteriormente con este mismo tema. Debido a la popularidad que al final cobraría la serie entera, la reputación de Warhol creció hasta un punto que se convirtió en el artista pop estadounidense de mayor renombre y en el artista estadounidense vivo más cotizado en aquel momento.

Campbell's Soup Cans, 1962 de Andy Warhol. MoMA de New York

Esta obra constituyó su primera exposición individual en una galería de arte como artista profesional. La exposición fue inaugurada el 9 de julio de 1962 en la Galería Ferus de Los Ángeles, marcando el inicio del arte pop en la Costa oeste de los Estados Unidos. Las treinta y dos pinturas individuales de latas de sopa fueron colocadas en una sola fila en la pared como si fueran productos en estantes.  La obra provocó un amplio debate. La propia Campbell Soup Company reaccionó de forma negativa a la obra de Warhol. Diferentes teorías tratan de explicar los motivos que llevaron al artista a reproducir esta lata de sopa. La más aceptada afirma que el líder del movimiento "contracultural" de los años sesenta lo hizo para denunciar el consumismo. Sin embargo, el propio Warhol declaró que, durante más de veinte años, ya que formaba parte del menú diario de su familia emigrante de origen eslovaco desde su llegada a la ciudad minera de Pittsburg.

La exposición no tuvo éxito en las ventas.  El actor Dennis Hopper, ávido coleccionista y un temprano entusiasta del Arte Pop, fue el primero de sólo media docena de personas en pagar 100 dólares por una pintura. Más tarde  Irving Blum, director y copropietario de la galería, decidió intentar mantener los 32 lienzos como un grupo intacto y volvió a comprar las obras vendidas. Este hecho coincide con la idea de Warhol que las había concebido originalmente como un grupo. Warhol aceptó vender el conjunto a Irving Blum por diez pagos mensuales de 100 dólares. No obstante, la gran conmoción pública ayudó a transformar a Warhol de un experimentado ilustrador comercial de los años 1950 a un notable artista de bellas artes, distinguiéndose de otros artistas pop emergentes.

La exposición en Ferus concluyó el 4 de agosto de 1962, un día antes de la muerte de Marilyn Monroe. Su imagen, realizada a partir de un fotograma de la película Niágara, se convertiría en uno de sus grandes iconos universales.

Warhol tomó las imágenes de la cultura popular, limitándose a mostrarlas tal cual. Por ello, pronto ganó notoriedad al emplear productos comerciales (latas de sopa Campbell, latas de café Martinson, botellas de Coca-Cola, S&H Green Stamps…) elevándolos a la categoría de arte. No obstante, al principio, la combinación de un proceso semimecanizado, la utilización de colores planos y la elección de un tema comercial causaron extrañeza y controversia. La representación de un evidente comercialismo mundano chocaba con la técnica y filosofía del expresionismo abstracto. Este movimiento artístico dominante en aquel momento desde finales de la Segunda Guerra Mundial se caracterizaba, fundamentalmente, por los trazos violentos de color en grandes formatos como medio para representar la angustia y el conflicto, reflejo de la sociedad del momento. El Pop Art es el reflejo de otra sociedad. Si la sociedad cambia, el arte también.  Por otra parte, se produjo un gran debate sobre los méritos artísticos del trabajo de Warhol que fueron cuestionados en aquel momento y que lo continúan siendo en la actualidad.

En la actualidad, la obra se expone en el Museo de Arte Moderno ( MoMA ) de New York. Como  Warhol no dio indicación alguna sobre un orden definido para la colección, la secuencia de las latas elegida por el Museo de Arte Moderno de Nueva York en su exposición sigue  el orden cronológico en el que las variedades fueron comercializadas por Campbell Soup Company, comenzando con Tomate (Tomato) en la esquina superior izquierda, que apareció en 1897.


Para celebrar el 50 aniversario del cuadro '32 latas de sopa Campbell',  Campbell Soup Company acaba de lanzar una edición limitada con unos diseños coloristas que homenajean a Andy Warhol. Esta edición limitada está producida por la Andy Warhol Foundation, asociación sin fines lucrativos dedicada a realizar la promoción de las artes.  Se pondrán a la venta cuatro modelos decorados al estilo Pop Art en naranja, azul, verde y rosa. Algo más de un millón de latas estarán disponibles en los supermercados estadounidenses hasta que se acaben las existencias, al precio de 0,75 dólares. Al anunciar este homenaje, Micahel Hermann , director de licencias de la Fundación Andy Warhol,  ha comentado: "En 1962, Andy Warhol cambió la trayectoria del arte contemporáneo al retratar en sus cuadros las latas de sopa Campbell".